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Galería Van Riel - Buenos Aires - Argentina "....unos pocos planos, varios colores y matices, delicadas transparencias y un rama o raíz que siempre se cuela, probando ramificarse de izquierda a derecha, de derecha a izquierda..." "...lo radical de Cavadas está también en el ascetismo, en las suaves modificaciones que alteran la imagen al saltar de un cuadro al otro. No hay un interés en conquistar a primera vista al que mira, sino que subyace mas bien la idea de imponer el propio tiempo. ...." Fabián Lebenglik "... su muestra podría denominarse "Variaciones sobre un mismo tema". Y esta nominación musical no sería arbitraria, ya que la obra de Cavadas, tiene profundas afinidades con esos temas intimistas que con tanta frecuencia se desarrollan en la música de Cámara..." "...el argumento es un fragmento de rama y una nube que aparecen en distintas zonas de la superficie, en un hermético diálogo, apenas un susurro en la silenciosa superficie..." "..pero estas escasas señales de la naturaleza no se despliegan en un espacio virtualmente naturalista, aparecen siempre entre los repetidos módulos ortogonales que hacen del plano un espacio simbólico o emblemático..." "...una vez transpuesta la primera mirada, comenzamos a percibir otras elocuencias: las transparencias y nubosidades de la materia, los imperceptibles ritmos y gestos que pueblan cada fragmento como una contenida expresión que pugna por aparecer y que nos hace presente un enigmático sentimiento del mundo..." "...ocurre que sus obras son meditados signos de una subjetividad, que a cada instante, encuentra los puntos de tensión para señalarnos desde lo visible ese viaje que se manifiesta más allá: donde lo invisible y el vacío tienen la palabra..." Raul Santana - Agosto 1990
Museo de Arte Moderno - Buenos Aires - Argentina " Cuando a mediados del año pasado empecé a ver las esculturas que cada tanto Cavadas traía de Bariloche (su lugar de residencia), no dudé en invitarlo a exponer en el Museo. Otra vez aparecía su singular temporalidad, otra vez su evanescencia: ese ejercicio de acechanza que valoriza al máximo las mínimas modulaciones de la materia, sea esta el pigmento o el ciprés patagónico. Esto me permite afirmar, que mas allá de la naturaleza de sus obras, lo que ante todo Cavadas nos entrega, son testimonios sensibles". " Las esculturas que hoy presenta, son el resultado, otra vez, de un afinado diálogo: el artista interroga con cuidadosa atención lo que subyace, se oculta, o habita la madera; formas significativas, insinuaciones que atraen o rechazan al entorno, las tensiones que dinamizan el fantasmatico encuentro entre la materia y la representación de lo humano sin que lo abstracto o lo figurativo prevalezcan". "... ocurre que esta silenciosa aventura escultórica también involucra al dibujante y al pintor que hay en Cavadas". "Y si el arte muchas veces ha sido esa mediación entre naturaleza y cultura, que borra los rasgos y los rastros de la primera, en la obra de Juan Cavadas, se trata de una mediación que respetando al máximo la materia natural, hace sus propios signos sin suprimir el idéntico y persistente decir del ciprés". Raúl Santana / Julio
de 1994 Testimonios Sensibles "Testimonios sensibles" llama Raúl Santana a este conjunto de obras (esculturas y acuarelas que Juan Cavadas exhibe en la sala del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires). Aunque la palabra sensible por sí sola constituye una pista para aproximarse al arte de Cavadas, yo añadiría que se trata de una sensibilidad eminentemente lírica, que quizá pueda darse por sobreentendida, ya que es raro aplicarla tratándose de la épica. Se trata a mi entender de un énfasis en la subjetivad, en una visión de mundo de la realidad externa empapada por una fuete dosis de interioridad, de sentimiento y de meditación. Tal actitud frente al mundo se adapta mejor a la "retirada vida que huye del mundanal ruido" tal como lo expresó ese otro gran lírico fray Luis de León. Ni es casual que una de sus series de acuarelas y collage la haya dedicado Cavadas como homenaje a Gorbea, ese excepcional poeta lírico argentino que vive en España, también en análoga "escondida senda". Y como si ello fuera poco, para reafirmar lo dicho, recordaré que el propio Cavadas vive desde hace años en San Carlos de Bariloche, y que sus visitas a nuestra megalópolis no lograron perturbar el tipo de comunión que el artista mantiene con la naturaleza. Ese diálogo se torna mas evidente en sus esculturas: ha impreso a sus troncos y maderas el toque insustancial de los sueños; bien entendido que este logro resulta a partir de un diálogo intimo entre el escultor y la materia, que adquiere una extraña fragilidad, como si amenazase disolverse ante miradas torpes o frívolas. Las maderas, bien iluminadas e instaladas con inteligencia, recortan líneas delicadas en el espacio, que no solo surge de los bordes externos sino que además palpita a partir de las hendiduras que el creador imprimió para lograr contrastes de luz y de sombra. Siempre sentí admiración por el empleo respetuoso de los materiales y, en el caso particular de Cavadas, este respeto alcanza grados de sutileza que me atrevo a calificar de toques mágicos. Así, en una obra como "Torso", de 1993, la insinuación del mismo se produce como si el tronco apenas hubiese sido rozado por el pensamiento del artista, tal la presencia del leño acariciado sin duda por los vientos aromáticos de la Patagonia, por aquel aire purísimo que aguza nuestra sutileza visual. Las acuarelas merecen capítulo aparte. Participes de análoga sensibilidad, así como los "collage", nos recuerdan que Cavadas posó años de estudio junto al maestro Guillermo Roux, no porque participe de una estética semejante, sino porque el grado de sabiduría formal que encierran no se inventa. Se trata de susurros elocuentes que devienen clarinadas en el mundo de lo espiritual. Si menos es mas, como dijo Van der Rohe, nos encontraremos aquí con obras monumentales a partir de unas pocas pinceladas y colores. En suma, una muestra excepcional que los amantes del arte no deben perder. Rafael Squirru |